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Hoy, es un placer presentar selecciones de “Jesús interpreta la ley”, “Jesús, el agua viva, que viene del Cielo”, y “El verdadero templo: El cuerpo del hombre en el que mora el espíritu de DIOS”, del Evangelio Humano Esenio de Cristo Jesús Interpreta la Ley Y cuando descendieron de la montaña, uno de los discípulos de Jesús le preguntó: Señor, si un hombre no cumple todos estos mandamientos, ¿entrará en la Vida? Y Jesús le respondió, diciendo: La Ley es santa en la letra, pero más perfecta en el espíritu, porque la letra sin el espíritu está muerta, pero el espíritu da vida. Tened cuidado, por tanto, de obedecer la Ley desde el corazón, y con el espíritu del amor, todos los Mandamientos que os he dado, porque cada ley es un vallado que os protege y una salvaguarda para vuestra alma. Porque está escrito: No matarás, pero Yo os digo, si alguno odia y desea, aunque sea por un momento, matar, es culpable ante la Ley. Sí, si causa daño o dolor a cualquier criatura inocente, es verdaderamente culpable. […] También se ha dicho: No robarás, pero Yo os digo, si alguno no está contento con lo que tiene y por eso desea y busca lo que pertenece a otro, o si retiene lo que es justo del trabajador, ya ha robado en su corazón. […] Y nuevamente os digo, si alguno codicia y busca poseer el cuerpo de cualquier criatura para alimento, por placer o por lucro, con eso se contamina a sí mismo y así niega mis mandamientos y es culpable. Y Jesús continuó interpretando la Santa Ley, y Sus discípulos lo escuchaban con gran interés y estaban maravillados por Su amor. […] ‘Que la Ley esté escrita en vuestros propios corazones más que en tablas conmemorativas de piedra; de esta manera sed perfectos, pues estas cosas debéis hacer, sin dejar las otras sin cumplir. Porque os digo una vez más, la Ley que os he dado es santa, justa y buena y bienaventurados son todos aquellos que la obedecen y caminan en ella. Porque en verdad os digo, DIOS es Espíritu, y quienes adoran a DIOS deben adorarlo en espíritu y en verdad, en todo tiempo y en todo lugar bajo el Sol. Por tanto, todo aquel que escucha mis palabras y guarda la Santa Ley, pura e inmaculada, heredará abundantes recompensas en esta vida y la vida eterna en el mundo venidero’. Jesús, el agua viva, que viene del Cielo. Y Jesús alzó Su voz y clamó en voz alta: ‘Oh vosotros que tenéis sed, buscad el agua viva que viene del Cielo, porque esta es el agua de la vida, y quien la bebe, no volverá a tener sed. Porque así como contempláis las aguas del inmenso mar que lava y purifica todo cuanto hay en él, sabed también que las aguas de lo alto son vida para vuestra alma. Porque dulces y refrescantes son las aguas vivas de la verdad, en las cuales los justos se bañan y se deleitan en la Paz Suprema. Sí, cuando aprendáis los misterios de DIOS, conoceréis las aguas de la vida y todo secreto de la naturaleza oculto en las creaciones del Padre Madre, porque todo está en Ellos y Ellos están en todo”. El templo verdadero: El cuerpo del hombre en el que mora el espíritu de DIOS. “Y aconteció que algunos de los discípulos de Jesús, que eran canteros, estaban reparando una de las cámaras del Templo de Jerusalén, y Jesús pasaba por ahí. Y le dijeron: Señor y Maestro, mira estos grandes edificios y la clase de piedras que han sido colocadas aquí… Y Jesús respondió: ‘Sí, la obra en piedra es realmente grandiosa y hermosa, porque las piedras están muy bien labradas; pero Yo os digo, llegará el día en que no quedará piedra sobre piedra… Porque el verdadero Templo es el cuerpo del hombre, en el que el DIOS Verdadero mora por medio del Espíritu. Porque Yo os digo, cuando este Templo sea destruido, en tres días, DIOS levantará un Templo más glorioso, que los ojos del hombre natural no pueden percibir. ¿No sabéis que vosotros sois los templos vivientes del Espíritu Santo? ¡Y quien destruya uno de estos templos, él mismo será destruido!’ Y algunos de los escribas y fariseos que realizaban rituales de carne y sangre en el Templo, escucharon las palabras de Jesús y procuraron enredarlo con sus preguntas, diciendo: ‘Si deseas abolir el sacrificio de ovejas, bueyes y aves, ¿con qué propósito fue construido este Templo para DIOS por Salomón? Y Jesús les dijo: ‘Está escrito en los Profetas: Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones, para el sacrificio de alabanza y acción de gracias. Pero vosotros no conocéis la Ofrenda Pura, ni deseáis conocerla, porque habéis hecho de ella una casa de matanza y derramamiento de sangre, una casa llena de muchos males’.











